Asertividad: decir lo que pensás y sentís sin lastimar ni callarte

¿Te cuesta decir que no? ¿Sentís culpa cuando expresás lo que necesitás o explotás después de haberte callado demasiado? La asertividad es una habilidad clave para comunicarnos de manera clara, respetuosa y auténtica, cuidando nuestros derechos y los de los demás. En este artículo profundizamos en qué es la asertividad, por qué es tan importante para la salud mental y cómo empezar a practicarla en la vida cotidiana.

Lic. Ps Marlene Schneider Móttola

Por Lic. Ps Marlene Schneider Móttola

5 de enero de 2026

asertividadvinculos sanos
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Asertividad: decir lo que pensás y sentís sin lastimar ni callarte
Asertividad: decir lo que pensás y sentís sin lastimar ni callarte

¿Qué es la asertividad y por qué es tan importante?

La asertividad es una habilidad social y de comunicación interpersonal que nos permite expresar opiniones, emociones, creencias, deseos y límites de forma directa y honesta, sin agresividad ni sumisión. Ser asertivos implica poder decir lo que pensamos y sentimos sin sentir incomodidad excesiva, respetando al otro y cuidando la relación.

No se trata de imponer, ni de callarse para evitar conflictos. La asertividad ocupa un punto intermedio y saludable entre dos extremos: la comunicación pasiva (donde se prioriza al otro a costa de uno mismo) y la comunicación agresiva (donde se imponen las propias necesidades sin considerar al otro).

¿Cómo impacta la asertividad en nuestra autoestima y bienestar?

Actuar de manera asertiva tiene múltiples beneficios:

  • Mejora la autoestima, ya que nos validamos al expresarnos con honestidad.

  • Aumenta la confianza personal, al comprobar que podemos defendernos y ser escuchados.

  • Permite establecer límites claros, reduciendo el resentimiento y el malestar acumulado.

  • Favorece relaciones más sanas y equilibradas, basadas en el respeto mutuo.

  • Facilita la negociación y la resolución de conflictos sin necesidad de confrontaciones dañinas.

Cuando no somos asertivos, es frecuente que aparezcan emociones como culpa, enojo reprimido, frustración o ansiedad. A largo plazo, estas emociones pueden afectar nuestra salud mental y la calidad de nuestros vínculos.

¿Cómo se comunica una persona asertiva?

Las personas con un estilo de comunicación asertivo suelen compartir ciertas características:

  • Expresan lo que sienten y piensan de manera clara y abierta.

  • Toman decisiones por voluntad propia, sin depender excesivamente de la aprobación externa.

  • Reconocen tanto sus errores como sus aciertos.

  • Utilizan sus habilidades personales para comunicarse con seguridad.

  • No sienten vergüenza por expresarse ni por poner límites cuando es necesario.

La base de la asertividad es una convicción profunda: tenemos derecho a ser quienes somos y a expresarnos, siempre respetando la dignidad y los derechos de los demás.

Asertividad en la práctica: ¿cómo empezar a ejercitarla?

Ser asertivo no siempre surge de manera espontánea, especialmente si crecimos aprendiendo a callarnos, a complacer o a evitar el conflicto. La buena noticia es que se trata de una habilidad que se puede aprender y entrenar.

Algunas recomendaciones para comenzar:

  • Definí con claridad qué querés comunicar antes de hacerlo.

  • Expresá tus sentimientos de forma honesta, sin minimizarlos ni exagerarlos.

  • Describí conductas concretas en lugar de hacer interpretaciones o acusaciones.

  • Usá un lenguaje directo y respetuoso.

  • Incorporá el uso del pronombre “yo” para hacerte cargo de lo que sentís.

Por ejemplo, en lugar de decir “vos me hiciste enojar”, una forma más asertiva sería:
“yo me siento enojado cuando ocurre esto”.
Esto reduce la defensividad del otro y facilita el diálogo.

¿Por qué a veces cuesta tanto ser asertivos?

Muchas personas asocian erróneamente la asertividad con egoísmo, conflicto o rechazo. Otras temen perder el afecto del otro, generar discusiones o ser malinterpretadas. En estos casos, trabajar la asertividad en un espacio terapéutico puede ser de gran ayuda para revisar creencias, fortalecer la autoestima y aprender nuevas formas de vincularse.

Un paso hacia vínculos más sanos

Desarrollar la asertividad es un proceso que requiere práctica, paciencia y autoconocimiento. Cada vez que te animás a expresarte con respeto y claridad, estás cuidando tu bienestar emocional y construyendo relaciones más auténticas.

Si sentís que te cuesta poner límites, expresar lo que necesitás o comunicarte sin culpa o enojo, la terapia puede ser un espacio valioso para trabajar estas habilidades de manera personalizada. Podés contactarme para una consulta y comenzar a desarrollar una forma de vincularte más sana, segura y alineada con vos mismo.